10 feb. 2019

Amor del bueno

Lo repetiré las veces que haga falta:
lo que quiero de ti
es que te acerques
cuando quieras
            porque quieras,
que intimemos mañaneros
            y te vayas allá lejos
donde las piernas aún recorran
lo sagrado,
que desaparezcas un día
y dos y tres y cuatro,
y vuelvas deseante y te pasmes perplejo
al conocer a esta
que nadie ha conocido antes
cuando quieras
            porque quieras,
pretendas, aspires y requieras,
que vislumbres el centro de mí misma,
que te acerques cuando quieras,
                                   porque quieras,
que no veas lo que hago y lo que siento,
solo la energía que me emerge a hacer lo que hago
y a verter lo que siento,
que retoces
y te saltes el dilema del erizo
            y lo lances por la ventana,
y te desnudes cuando quieras,
                                   porque quieras.

Intimemos, vete lejos
en la tarde, desaparece el fin de semana
y el verano entero
entre el calor y los mares,
y vuelve
si queremos aún acaso
que volvamos,
vuelve. 

Quiero solo un poco más de lo que tengas, 
el balance perfecto
entre el te eché de menos y haz lo que te emerja
de donde brotan los sueños,
ni un poco más,
ni menos de lo que puedas entregar
y recibir
porque quieras
            cuando quieras.

Lo repetiré las veces que haga falta,
seré firme en ello.
No me interesarás absolutamente nada
cuando
            sin que quieras
renuncies a algo del bien de ti mismo.










*Este poema participa en el concurso de poemas de amor de Zenda. 

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