lunes, 29 de octubre de 2012

Diario: Viaje a Australia (5): Walking down William St.




               DÍA 5.  WALKING DOWN WILLIAM STREET (SYDNEY)


La niña en bikini
pone cara de tortuga
en la hamaca de su playa.

Esa playa es ya suya.
La hizo suya el 14 de abril.

Llevabas ojos negros,
eras de pantalón estrecho,
aunque ancho de abrazos,
y llevabas el escepticismo cargado en la espalda.

Abrigabas la duda.

Dudabas;
y por dudar nunca tenías la certeza de nada.

Yo me había puesto a dieta mental
(es una nueva modalidad de adelgazamiento
que publicitan en las pantallas emergentes
del amor)
y había decidido cambiar de orden temporal:
“desde ya mismo voy a llevar el reloj
en la muñeca derecha”.


Pero hoy lo he vuelto a saber:
que cada día que pasa
me voy volviendo
más vieja
y cobarde.

Y tú eres un bombón
que existe
y que me dice, simplemente:
“te creeré cuando me digas la verdad”.

Existes
y vuelves a existir
y descarno de tus ojos
la belleza
y de nada me sirve
crear un muñeco
con tus formas,
tus contornos, tus gestos
                                   y tu misterio.

La poesía es una caja
y dentro guardo el corazón
y el dedal
por si cosemos de nuevo algún día esos botones desatados después.

Dicen que hay que comerse el mundo
de bocao en bocao,
a pasos agigantados,
con soberbia mesurada

que hay que ser la Alejandra Magna
y fundir el mundo
con mi carne
usando únicamente una soldadura de tres pies al cuarto.

Cuando le tengo miedo a una paloma,
a una jeringuilla,
a la taladradora
o a mi tía Chofi,
esa que es tan gaviota,
hago como si no lo tuviera,
pero cuando se trata de ti...
cuando se trata de mí…



2 comentarios :

  1. Me gusta el detalle del cambio de letra, así se nota que es un collage. Muy inspirador, en el sentido estricto de la palabra. Dan ganas de coger la guitarra y cantarlo :)

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  2. Por si sirve para algo, me mola mas los fragmentos que están con letra gordota...

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