sábado, 31 de diciembre de 2011

"Cuántas veces te has vuelto" (Salinas)



De Pedro Salinas, porque un post es poco:


 .........................................
¡Cuántas veces te has vuelto!Recuerdo que una noche te pusistede espalda a mí, como si me olvidaras.¿Es la espalda el olvido?Tu espalda, ancha, espaciosaera un olvidopor donde mi recuerdo iba buscandodelicias de tu cuerpo frente a frente,como otras veces me lo diste;igual que la miradase pasea tristísimade lucero en lucero,por las estrellas de la noche, de esagran espalda, la noche,del gran cuerpo del mundo, luz y día.Me faltabala luz total, tu frente, tú de frente,
pero mis ojospor el ámbito quieto de tu espaldaencontraban las señas milagrosasdel otro lado, sí, los restos de tu luz.Y a esa luz de tu luna, de tu dorso,del resplandor de ti que aún me quedaba,supe esperar a que volviese el día:de un reflejo viví de lo vivido.Te volviste por fin, al despertar.

¡Cuántas veces me has dadola espalda más terrible, que es la ausencia!¿Por qué no despedirsede frente, sí, de frente,ir paso a paso atrás, pero mirándose,de modo que la últimaimagen de nosotros fuera siemprela de unos ojos que aunque ya no vensiguen mirando siempre a lo que quieren?Una miradaque traspasase vanas apariencias:paredes, seres, cielos, años,que esa casualidad llamada vidase encapriche en ponerentre los dos destinosque llevan nuestras iniciales.Dos seres no se apartanmás que cuando engañados:porque ya no se vense creen que están solosy dejan de mirarse,sin tomar la lección del mar y el cielo,que vencen sus distancias contemplándose.Si tú te equivocaste alguna nochebailando con algunas realidades
tan sólo porque estaban a tu lado
es por no serme fiel con la mirada.
Yo estaba allí.Ninguna soledad me dolió tanto
como esta de los ojos sin respuesta.
Y también el silencio es una espalda.¡Cuántas veces he estadoesperando tu voz, como esperandoun movimiento de tu ser entero,un volverte total hacia mi alma!Hablar siempre es volverse.Si tu voz viene a míes que tu cara está frente a mi cara.Al hablarnos nos vemos. El silenciopor inmenso que sea se quebrantaechando en él un nombre de persona;lo mismo que una vastasuperficie de agua vibra today cambia su dureza cristalinapor un temblor de pecho palpitante,respiración concéntrica de ondas,si alguien en ella arrojauna piedra, y su peso, como un hombre.Una palabra puedesalvarlo todo si se la echa allíen el agua del alma que la espera.Una noche yo mismo,por darme tú la espalda del silencio,me sentí vidrio, hielo,sin hondura detrás, y yo vacío,que iba a hacerse pedazosen cuanto lo tocara algún azar.
Y de pronto tu voz, tu voz cayendoen el centro de míme hizo sentir la vidacomo un crecer de amor y amor y amordentro de amor, en infinitas ondasque llenaron mi ser hasta los bordesdonde se acaba el ser y empieza el mundo.Es porque te volviste, con tu voz.
Siempre te volverás; es tu promesa.Y aunque un díano me hables, ni me mires, ni estés cerca,aunque parezca que no existes ya,esperaré que vuelvas, que te vuelvas.Por ti creoen la vida que está siempre queriendovolverse hacia sí misma, hacia la vida.Por ti creoen la resurrección, más que en la muerte.

                                          Pedro Salinas: Largo lamento


PD: Tamaño fuente aumentado a petición para los que tengan vista cansada.


3 comentarios :

  1. Niña, no se lee un pimiento. Esa letra es muy demasiado pequeñita, y yo soy demasiado mayor. Con 40 años, uno tiene que alejar el libro para poder leer -vista cansada-, ...pero tener que alejar el portatil....pesa demasiado!

    Besote

    ResponderEliminar
  2. Tomo nota y me solidarizo, pero cambio el tamaño de la fuente y no se cambia... blogspot, ya sabes...

    ResponderEliminar
  3. Tendrás que darle a control y + para que se haga grande :). (luego contorl y - para volver donde estabas).

    ResponderEliminar

Otros adomiciliados han visitado esta semana...