sábado, 8 de octubre de 2011

La hoja







(CUENTO A DOMICILIO)


La hoja

Yo no quiero que seamos dos hojas distintas, no quiero que seamos dos hojas que caen casi pegadas, pero con vuelos diferentes, de un mismo árbol y que llegan al suelo en tiempos distintos. Quizá lleguen, esas dos posibles hojas, con tan solo un segundo de diferencia, incluso menos, pero para ellas ese lapso es seguramente más que una eternidad. Dos hojas son siempre dos hojas diferentes.

Yo prefiero que seamos, mejor, una sola hoja. Si quieres, podemos doblarla por un eje de simetría que las divida en dos partes iguales, o casi iguales, pero una sola hoja, siempre. No importa el color, con que lo tenga; ni el sabor, con que podamos degustarla, ni el olor, con que lo percibamos ―de hecho, no importa nada que acabe en -or―, tan solo debe ser una única hoja, hija de un árbol y convertida en la madre de la tierra en la que le ha tocado caer.

Porque una sola hoja, en vez de dos, ofrece miles de ventajas. Para empezar, cae a la vez que sí misma y es pisada una sola vez, aunque también es cierto que no hace falta ser dos hojas para ser pisada más de una vez. Ser solo una hoja, pues, supone un solo viaje y una sola llegada a dondequiera que sea que se ha de llegar. Dos hojas distintas, ya se sabe, llegan en diferentes momentos y se marchan también en días distintos.

Hay que retirarse a la vez. Dejarse ir, desprenderse de la otra mitad de la hoja, aunque esta te desgarre, en el mismo instante en el que esa otra mitad echa a andar en dirección contraria. Es mejor que sea la otra mitad la que te rompa en pedazos, la que te separe de sí, ya que la frontera de la despedida será la misma, a modo de puzle, que no que sea una de dos hojas la que se va andando hacia otro lugar, dejándote solo en la esquina.

Yo quiero que seamos, tan solo, una hoja, una sola hoja.







3 comentarios :

  1. Interesante cuento o relato sobre las hojas y todas las interpretaciones que se pueden sacar del mensaje que dicho cuento-relato expresa.

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  2. Cada vez escribes mejor, quizás será por el curso que hiciste. Da gusto cuando está tan bien estructurado el texto.
    Y lo de "―de hecho, no importa nada que acabe en -or―" me ha gustado mucho.
    Un saludo.

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  3. "Yo prefiero que seamos, mejor, una sola hoja. Si quieres, podemos doblarla por un eje de simetría que las divida en dos partes iguales, o casi iguales, pero una sola hoja, siempre." Siempre una hoja que camina y cae a la vez, que baila y es pisada al unísono. Una sola hoja, siempre. Muy bello... :)

    Salva

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