domingo, 29 de mayo de 2011

Traje de día




Vestida de vida

y de suerte,

del color del azar

y del porvenir,

me descalzo de esos zapatos

azul trágico

andrajosos,

y me calzo con unas sandalias

verdes

llenas de tiras

que hacen elegante y refinado el pie.

Vestida de un desnudo

que se disuelve en recuerdo,

en frente del vértigo

que da tanto abismo,

ya puedo saltar y saltar.


Invierto en presente,

el miedo ha dejado de tener miedo:

se enciende, se apaga,

se nubla, se escarcha,

pero sobre todo no tiene miedo.

Ya puede saltar,

ya podemos saltar esta noche,

si quisiera, si quisiéramos.



2 comentarios :

  1. Este poema me ha parecido precioso :) Aunque me ha parecido un poco raro que en los últimos versos metas a otra persona ("Ya podemos saltar esta noche, si quisiera, si quisiéramos").

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  2. En realidad es porque es como un recorte de otro más largo y modificado, en el que salían dos personas y se explicaba cómo, jeje.
    Gracias por tus comentarios :)

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