viernes, 18 de marzo de 2011

Tú, yo y el silencio








Tú, yo y el silencio.
tú, yo, el silencio y el sonido de un beso.

Sobre el negro no se puede pintar,
mi vida,
sólo borrar,
borrar cascadas,
dibujar ríos que van al silencio,
cabales de besos,
bosques de amores.

¡Nosotros!,
vosotros sois nosotros,
y nosotros vosotros,
yo y tú,
tú y yo,
nosotros los dos,
el río en silencio
y el cielo silbando.

La leche de la llave de metal,
tuberías de fuego,
canela de sangre.

Y tú que no paras de pintar sobre negro,
todos los colores y ningún color,
sin luz,
pero con luz mi alma, negra,
como el cubierto de la llave de metal,
plateada como el gris del humo ciudadano,
aunque mejor diría,
como el ciudadano ahogado.

Sin fe, el silencio nos acoge moribundos a sus garras,
callar
y callar,
zarpar sobre zarpas;
la soledad se alivia con un sólo suspiro,
y con amor.

Amor de raíces,
tú y yo,
nosotros somos ellos y vosotros también,
y yo soy ellos
y tú eres ellos,
pero ¿ellos quiénes son?

piruetas del tiempo,
los hombres grises de aquella novela olvidada
sin nombre,
anónimo el autor de las palabras muertas
-muertas, porque generan martirio;
vivas, porque aún respiran-.

Todos somos ellos y ellos no son nadie,
burbuja burbuja,
grandiosa burbuja de humo,
¡grandiosa!
Tremendo vacío colosal negro.


Mei

1 comentario :

  1. muy bueno,mucho sentimiento en colores a veces negros, a veces grises y a veces el silencio. un abrazo

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