domingo, 20 de abril de 2008

Apático

Apático despierta entre la ruina,
su alma dirige su mirada al sueño,
no se sabe mortal.

En su interior tiene un bozal que esconde su espíritu
en el cuerpo;

la poesía va a quitarle la voz amarga de la quimera,
jamás real,
y la ficción recobrará aquella dimensión salvadora,
la poesía.

Sentado en la tierra rocosa, -con su cigarrillo-,
mira a través de las endebles montañas.
Se sabe más vivo que ellas, se conoce más fuerte.

De pie, el eco de su voz se repite en el monumental espacio de su fantasía.
"¿Estaré loco?"

4 comentarios :

  1. Que fantastic...si algún dia llegeixes el que escrius, sense la capa de prejudicis i imatges mentals que tens de tu mateixa...veuràs que veritablement, el teu proposit a la vida es escriure!! jajaja

    Un petó guapissima!

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  2. muy posible que si

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